Siempre buscamos enredarnos algo

elementos publicitarios articulos manillasDesde siempre nos ha gustado utilizar artilugios dentro de cada imaginario estético y algunas temporadas más que otras.

El ciudadano de hoy se acerca nuevamente a las tendencias más aborígenes, de modo que utiliza grandes aros en las orejas, todo tipo de herramentales atornillados a su propio estilo, los mas extravagantes maquillajes y tatuajes.

El uso de metales y piedras como elementos preciosos ya no marca grandes diferencias en los gustos, sencillamente se obedece al más básico gusto visual y a las tendencias, ya los aretes o las sandalias pueden ser de elemental plástico.

En cuanto a collares y pulseras, pareciera que lo único que interesa es el valor sentimental, pudiendo estar compuestos de casi cualquier material. Vemos desde collares muy ceñidos al cuello hasta aquellos que deben enrollarse varias veces para que no tropiezen con las rodillas.

¿Existirá alguien que nunca deseó una manilla o pulsera? ¿Qué mujer no se ha puesto nunca unos pendientes?

Dentro del concepto de la estética todos los seres humanos alguna vez nos “enredamos” algún tipo de elemento decorativo, y no precisamente con el mejor de los gustos.

Sin embargo, la finalidad de este texto es hacer contrapunto en esa necesidad del ser humano de andar siempre «enredado con algo». Buscamos usar algo, llevar algo encima que, o nos identifique o nos distraiga. Aunque la mayoría de las veces conllevan un significado o un recuerdo, en otras ni siquiera cumplen con requerimiento estético alguno, simplemente es usado.

En el ámbito de la publicidad, la creatividad es expansiva a la hora de inventar productos para que la gente los asuma, se los lleve. Llámese manilla, pulsera, botón, llavero, prendedor, gorra, sombrero, bolígrafo, cinta, los agentes publicitarios y de marketing van navegando en la coyuntura del objeto obsequiado, para «untar» de algún pequeño elemento publicitario a la persona, haciendo un poco de “branding” de paso.

Pues de eso se trata, entonces, de obsequiar un pequeño elemento que, pese a la marca impresa, brinde al usuario alguna utilidad breve o duradera. Un lapicero ecológico de regalo, un broche o un botón con un bonito mensaje, una agenda o libreta, como importante y duradera fuente de anotaciones, una pulsera fluorescente de silicona.

Llaveros, destapadores, estuches, libretas, termos, mugs, linternas, metros, tarjetas usb, son ejemplos de artículos de publicidad que ofrecen un servicio.

Ahora también otros artículos publicitarios de mayor gama en la calidad de su servicio, aunque no precisamente mucho mayor precio, como mugs, vasos, termos, agendas, y las tan deseadas, memorias usb: manillas usb, tarjetas usb, etc.

¿Cuál crees que es el artículo publicitario más inoficioso que te han regalado? ¿Cuál crees que es el más útil? Opina en nuestras redes sociales.
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